Las empresas españolas van a tener que reajustar precios. Lo van a tener que hacer debido a los aranceles, a los nuevos aranceles, impuestos por Donald Trump. A unas tasas del 20% a todo lo que llegue de la Unión Europea a Estados Unidos, a un mercado que, para muchas compañías, era su principal mercado.
Era el principal lugar para vender sus productos. Y no son solo las que se dedican a productos como el vino o el aceite, sino también otras pertenecientes a otros sectores. A, por ejemplo, la moda. Es, mismamente, el caso de una empresa sevillana que es la principal fabricante de sombreros judío-ortodoxos.
Más de la mitad de su facturación, como dice su director general, va a Estados Unidos. Ahora, incertidumbre con esos cuatro millones que suponía dicho mercado: «No sabemos qué va a ocurrir. No sabemos si nos van a aplicar aranceles a todos por igual o si va a haber dos escalas».
El txakoli, de 20 a 25 euros
También puede tener problemas una empresa de cerámica en Castellón, por el temor a no poder vender el producto ya fabricado que tenía como único destino Estados Unidos. En especial, preocupan las piezas para un hotel de lujo situado en Miami.
Y es que todo se va a ver afectado en el mercado norteamericano. También el precio del txakoli, que pasará de costar 20 euros a 25.
Cuerpo: «El producto nacional es competitivo»
De fondo, los lemas del Gobierno en la comparecencia de Pedro Sánchez en respuesta a los aranceles de Trump. Sobre ello ha hablado Carlos Cuerpo, ministro de Economía, con Carlos Alsina: «El Gobierno está promocionando el producto nacional porque es competitivo».
Un producto que los ciudadanos y las ciudadanas están ya comprando, porque el debate sobre los aranceles de Trump y sobre cómo va a afectar a las empresas españolas está ya en la calle. Una conciencia, esta, que quizá pueda ayudar a mitigar el efecto de las nuevas tasas impuestas por la Casa Blanca.
