El empresario ha comunicado la decisión a través de Twitter, aunque aseguró que «Tesla no venderá ningún bitcoin». ¿Por qué? Porque tiene intención de continuar usándolo en cuanto la actividad de minado haya completado su transición hacia un modelo energéticamente más sostenible.
Asimismo, Musk anunció que la compañía está contemplando la posibilidad de permitir el pago a través de otras criptomonedas que consuman menos energía: «Son una buena idea en muchos niveles y creemos que tienen un futuro prometedor, pero no puede ser a un mayor coste para el medio ambiente», sentenció.
Caída de valor
Esta decisión es llamativa porque tres meses antes la compañía invirtió 1.500 millones de dólares -unos 1.747 millones de euros- en bitcoin para disponer de «más flexibilidad». También buscaba «diversificar y maximizar» el retorno del efectivo de cara a mantener una liquidez adecuada.
La reacción del bitcoin al comentario del empresario fue inmediata. Este miércoles, la criptomoneda cerró la sesión en 49.150 dólares, mientras que en esa misma jornada alcanzó un máximo de casi 58.000 dólares (57.939, concretamente). En la mañana del jueves, sin embargo, lograba remontar y alcanzar la cota de los 50.000 dólares.
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