El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un ambicioso paquete de medidas en materia de vivienda para hacer frente a la situación de un mercado que imposibilita el acceso de los jóvenes a un derecho que, según el propio Gobierno, está llamado a convertirse en «el quinto pilar del Estado del bienestar».
La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha presentado hoy los tres textos aprobados por el Ejecutivo a falta de la Ley de Vivienda, que no ha podido recibir la luz verde por el retraso en el informe preceptivo del Consejo General del Poder Judicial.
Sánchez ha asegurado que con la aprobación de estas medidas se «contribuye a resolver una de las asignaturas pendientes de nuestra democracia», ya que la vivienda ha sido una materia «sometida en muchos periodos a un olvido injustificado».
Bono joven de alquiler
Una de sus medidas estrella ha sido la aprobación del nuevoBono Joven de Alquiler para facilitar el acceso a la vivienda de los ciudadanos de entre 18 y 35 años a través de una ayuda económica que ascenderá a un máximo de 250 euros mensuales durante dos años.
El Gobierno ha aprobado un real decreto, que tendrá que pasar por la Conferencia Sectorial para decidir el reparto de fondos entre las comunidades autónomas. Posteriormente volverá al Consejo de Ministros para ser ratificado. Quedan por delante unas semanas de tramitación, aunque entrará en vigor con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2022.
La ayuda está destinada a los jóvenes de entre 18 y 35 años que encuentran dificultades para la emancipación. La principal característica que se debe tener en cuenta es que los beneficiarios deberán acreditar rentas de trabajo y estas no podrán ser superiores a los 23.725,8 euros al año, tres veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).
El alquiler deberá tener un precio máximo de 600 euros al mes, aunque las comunidades podrán ampliar este máximo hasta los 900 euros. La ayuda es individual, si hay dos jóvenes que cumplan los requisitos y tienen un régimen de alquiler compartido podrán acceder ambos a los 250 euros de bono. El requisito es que el precio del alquiler no supere los 300 por habitación, ampliable en otros supuestos a 450 euros.
Quienes reciban esta ayuda podrán hacerlo durante un plazo máximo de dos años, y durante ese periodo se aportará de manera mensual. En total, el Gobierno prevé destinar a este bono un total de 200 millones de euros del que se podrán beneficiar hasta 70.000 jóvenes.
Promoción del cohousing
El Plan Estatal de Vivienda 2022-2025 también promociona el cohousing (o covivienda, o vivienda colaborativa, si empleamos el español). Consiste en un modelo de comunidad en el que sus habitantes tienen un espacio privado para vivienda y comparten otros para recursos y servicios públicos, pero además participan de manera activa en el diseño y gestión de todo ese entorno.
Ayudas de rehabilitación y alquiler juvenil
El Plan Estatal de Vivienda también incorpora otras medidas. Por ejemplo, ayudas de rehabilitación de entornos residenciales y edificios, que se articulará mediante los fondos europeos que está recibiendo a España.
También se promueve la vivienda de alquiler y también la adquisición en municipios de hasta 10.000 habitantes, que se enfrentan al reto demográfico. Se establecen también ayudas directas en régimen cooperativo. También se reserva el 30% del plan de alquiler asequible para los jóvenes. Se destinarán 10.000 millones para vivienda social, ayuda a la población más frágil y rehabilitación, así como incrementar el parque público.
Esta noche, a pocos minutos de las diez, ‘rozará’ la Tierra un asteroide de casi un kilómetro de diámetro: se trata del 7842, uno de los considerados potencialmente peligrosos.
«Produciría una devastación global, incluso podría acabar con la civilización», apunta Isabel Herreros, investigadora del Centro de Astrobiología.
Pero, tranquilidad, porque su cercanía a nuestro planeta será de dos millones de años luz. No supone, por tanto una amenaza, y son casi tres décadas las que la NASA lleva monitorizando este objeto espacial: en concreto, 28 años.
¿Cómo se vigilan? La NASA sigue la pista del 90% de los asteroides que son considerados potencialmente peligrosos. Pero, ¿qué hay del 10% de ellos que no se localizan? «En un momento determinado se les terminaría localizando», zanja la experta Herreros.
Es, por ejemplo, lo que sucedió en 2013 en Rusia, donde cayó un meteorito de 20 metros de diámetro, similar a un edificio de cinco plantas. Provocó un total de 571 personas heridas.
La NASA ha optado ahora por lanzar la llamada Operación DART: una misión ‘suicida’ en la que se intentará desviar a un asteroide que se encuentra a 11 millones de kilómetros de la tierra a través de una sonda que impactará contra su superficie. «Lo que queremos no es destruirlo, sino desviarlo», afirma Herreros, una de las participantes en el estudio, cuyos resultados se conocerán en septiembre de este año.
Si no lo conocías, ve sumando otro anglicismo a tu vocabulario, pues parece que el cohousing (de ‘housing’, vivienda en inglés) va a quedarse como un modelo más de tenencia de vivienda que puede que te interese conocer. Y no, no es compartir piso. Ni tampoco ser propietario de una casa, sino algo intermedio.
El Consejo de Ministros trae este martes un importante paquete en materia de vivienda con la aprobación del Bono Joven de ayuda al alquiler y un Real Decreto con el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda 2022-2025. Lo que tendrá que esperar de momento es el anteproyecto de Ley por el Derecho a la Vivienda, tras la oposición del Consejo General del Poder Judicial en su informe preceptivo.
Pero entre todo ello, se prevé que haya un apartado que supone una novedad en el Plan Estatal, y son las ayudas al cohousing. Te explicamos de qué se trata.
En términos generales, el cohousing (o covivienda, o vivienda colaborativa, si empleamos el español), consiste en un modelo de comunidad en el que sus habitantes tienen un espacio privado para vivienda y comparten otros para recursos y servicios públicos, pero además participan de manera activa en el diseño y gestión de todo ese entorno. Esto último es muy importante porque es una gran diferencia con respecto a un complejo residencial al uso o a la promoción de vivienda pública habitual bajo el sistema de cooperativa.
«No solo es construir un edificio, sino formar una comunidad con gente más o menos afín», explica Rogelio Ruiz, arquitecto y miembro de Ecohousing. Se crea el alojamiento, pero también la dotación de servicios, y el residente participa en la creación del proyecto, no es un actor pasivo que simplemente pone dinero. De hecho, cuenta Ruiz, que participó en el proyecto de cohousing senior Trabensol en Torremocha del Jarama (Madrid), puede llevar años construir un proyecto. Por eso, quizá, porque requiere tiempo para definir el proyecto, los que más se han desarrollado hasta ahora son los de personas mayores.
Zonas comunes del centro Trabensol | eCOHOUSING
Por eso y porque son los que tienen claro qué horizonte de vida tienen y qué no quieren: vivir en una residencia para la tercera edad, sufrir la soledad o no tener a mano unos recursos y una asistencia adecuada. Y así de claro lo tuvieron los 54 vecinos que iniciaron Trabensol, uno de los centros de mayores de este tipo pioneros en España. En esta miniciudad sus habitantes se autogestionan casi todo, explica Jaime Moreno, uno de sus residentes, tras once años «la experiencia es muy buena», resume.
Construcción sin ánimo de lucro
En España lo más usual es encontrar este modelo bajo un régimen de cooperativa sin ánimo de lucro, en el que cada socio pone una aportación económica como si adquiriese una vivienda, solo que no será de su propiedad, sino que tendrá derecho de uso. Si fallece o quiere irse, puede recuperar su inversión la perosna o sus herederos, aunque puede haber aportaciones mínimas que no se devuelvan, todo según esté fijado en los estatutos. Eso sí, venderá su participación al precio de compra actualizado con el IPC, ya que no se rigen por precios de mercado.
En los últimos años, con los problemas de vivienda, el cohousing se ha visto como una posible solución para conseguir un techo más barato, principalmente porque son viviendas que no están sujetas a especulación. «Quitas el beneficio del promotor», apunta Ruiz, pero «construir cuesta igual». Por eso es frecuente también que estos proyectos se den en pueblos o zonas de la España vaciada, donde el precio del suelo sea más barato.
O incluso gratis, por cesión del ayuntamiento. Es el caso de Cohabita Rivas, un proyecto de cohousing senior (para mayores) impulsado desde el municipio de Rivas Vaciamadrid (Madrid). El proyecto, para el que el Ayuntamiento ha cedido suelo público, se encuentra aún en fase de concurso público.
Este modelo empezó en Dinamarca en los años 70, y de alguna manera también en España, ya que fue en aquellos años cuando un grupo de amigos tuvo una idea de vida en común que se materializó en el año 2000 al finalizar la construcción del Residencial Santa Clara de Málaga. Son 76 apartamentos de unos 50 metros cuadrados y multitud de zonas en común que engloban, capilla, gimnasio, biblioteca, peluquería, comedor, huerto, piscina, zonas ajardinadas… Para entrar hay que cumplir unos requisitos, como tener 50 y 70 años, gozar de buena salud y hacer una aportación inicial de 66 mil euros.
Los cohousing cuentan con zonas comunes para los vecinos | Pablo Cousinou
Después Santa Clara han ido creciendo poquito a poquito más proyectos, y en estos momentos hay unos 13 funcionando y unos 65 en desarrollo, según Ecohousing, que los ha ido situando en el siguiente mapa que compartimos. Puedes hacer zoom y pulsar en los puntos para ampliar información.
¿Qué propone el Gobierno?
A falta de concretar este martes en Consejo de Ministros en qué queda finalmente, el proyecto de Real Decreto del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana dan una idea de por dónde irán orientadas estas ayudas.
Este borrador no define el cohousing, sino que lo menciona junto a otras formas parecidas de gestión dentro de un programa de «fomento de alojamientos temporales, de modelos cohousing, de viviendas intergeneracionales y modalidades similares destinados al arrendamiento, a la cesión en uso o al disfrute temporal«. Admite cualquier forma jurídica y de titularidad pública o privada.
El documento inicial, aprobado en junio de 2021, también establece una limitación del precio del alquiler o de la cesión en uso y la ayuda sería de un máximo de 50.400 euros por vivienda, además de contemplar una serie de requisitos.
En el proyecto, el cohousing no se destina a un tipo de colectivo concreto, aunque el Gobierno ha comentado en alguna ocasión que con este modelo de tenencia está pensando en mayores o en los temporeros, trabajadores del campo que vienen a España a trabajar temporalmente.
A tenor de lo que hemos explicado hasta ahora, parece difícil encajar el colectivo de temporeros, normalmente con muy pocos recursos económicos: «Eso sería otro tipo de alojamiento», apunta Rogelio Ruiz, pero «no es un cohousing».
Para otro expertos preocupa que la falta de definición pueda llevar a crear infraviviendas, como apunta Sergio Nasarre, catedrático de derecho civil de la Universitat Rovira i Virgili y exdirector de su Cátedra UNESCO de Vivienda: «Hay que hacerlo muy bien, que no caigamos en una vulneración del derecho a la vivienda». Y pone como ejemplo el decreto que aprobó la Generalitat de Catalunya, que reguló los alojamientos con espacios públicos compartidos en diciembre de 2020. La norma contemplaba minipisos de un mínimo de 24 m2 privados más 12 m2 correspondientes a espacios compartidos: «Eso es claramente una infravivienda», apunta el catedrático.
Otra comunidad que quiere empezar a impulsar este modelo es el Gobierno vasco, que ha llevado una experiencia piloto de protección pública en régimen de cesión de uso en Donosti y prevé esta legislatura realizar otro proyecto similar en Bilbao, según fuentes del Gobierno. No obstante, se trataría de una cesión de uso sin más, pero no un cohousing puro con una comunidad organizada detrás.
El cohousing viene para quedarse, pero no hay que pensar que es la panacea que va a solucionar el problema de la vivienda. No obstante, para Rogelio Ruiz, es un camino: «Y a medio o largo plazo lo notaríamos, porque estas viviendas estarían fuera del mercado».
Por cierto, que el cohousing no debe confundirse con el coliving (del inglés ‘living’, vivir), otro concepto similar de recursos compartidos, pero más centrado en personas que necesitan un espacio de trabajo común, que no tiene una perspectiva de vida a largo plazo en esa vivienda y que pagan un alquiler al uso. De nuevo, otro anglicismo con el que cargar.
Cumplir los siete días de cuarentena no significa no contagiar: si tenemos síntomas, hay que seguir aislados y lo ideal sería comprobarlo con un test antes de incorporarnos a la rutina y aún así siendo negativos, ser más estrictos que nunca.
Un nuevo estudio del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón apunta a que entre los días séptimo y noveno podemos ser más contagiosos incluso que en los primeros de la infección.
Mientras que tras el primer y segundo día de tener síntomas por la variante Ómicron solo el 12,5% puede contagiar la enfermedad, entre el séptimo y el noveno día, puede hacerlo el 18,8%.
¿Podemos volver a ponernos en circulación tras siete días de aislamiento? Joan Caylá, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología, asegura que «si hace más de un día que ya no tienes fiebre ni síntomas» sí podrías ponerte en circulación.
La clave para los epidemiólogos es esperar siete días y si entonces seguimos con síntomas, lo más seguro es alargar el confinamiento. «Si se tienen síntomas significa que aun continuamos con COVID con manifestaciones clínicas podemos contagiar y por tanto hay que seguir aislado», apunta Caylá.
Si tras esos siete días no tenemos síntomas, un test de antígenos también puede darnos la pista. Ante la duda, prudencia, distancia y mascarilla siempre puesta.
¿Debo recibir la dosis de refuerzo aunque tenga COVID?
No hay ningún inconveniente que impida a los contagiados recibir una dosis de refuerzo. Es más, las autoridades sanitarias lo aconsejan. En España, la Comisión de Salud Pública en la que participan el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas decidía el pasado jueves extender a todos los mayores de 18 años la administración de una dosis de recuerdo de las vacunas anticovid.
Es decir, una tercera dosis para los que fueron inmunizados con Pfizer, Moderna o AstraZeneca y una segunda para los que habían recibido Janssen. Con carácter general, este refuerzo, reservado hasta entonces a los mayores de 40 años para los vacunados con Pfizer o Moderna, puede administrarse, en el caso de estas dos vacunas, una vez transcurridos cinco meses desde la segunda dosis.
¿Cuánto debo esperar antes de pedir que me vuelvan a vacunar?
La recomendación sanitaria es esperar al menos cuatro semanas tras el diagnóstico de la infección, una vez que la persona contagiada se encuentre completamente recuperada -tienen que haber transcurrido al menos tres días desde la desaparición de los síntomas, si los hubiera- y haya completado el correspondiente período de aislamiento.
A su vez, el aislamiento o cuarentena está fijado desde el pasado 29 diciembre en siete días -antes era de diez- desde el inicio de los síntomas o, en el caso de los asintomáticos, a partir de la toma de la muestra para el test que confirmó el diagnóstico (también deben cumplir una cuarentena de siete días los no vacunados que hayan tenido contacto estrecho con un positivo).
¿Cómo sé si mis síntomas son por COVID o por la vacuna?
Cuando un recién inmunizado con la dosis de refuerzo tiene dudas sobre si lo que nota son efectos secundarios de la vacuna o síntomas de haberse infectado de coronavirus, nada que no sea un test podrá despejar definitivamente la incertidumbre, pero hay señales, como la tos o la congestión nasal, que pueden hacer pensar en un posible contagio por coronavirus.
En España, los casos de COVID provocados por ómicron han ido creciendo a un ritmo elevado y a finales de diciembre ya superaban el 61 % de los contagios totales de coronavirus tras desbancar como variante dominante a la delta, que representaba ya menos del 38 %. Y entre los síntomas más habituales de la variante ómicron destacan la tos, la congestión y mucosidad nasal, la fatiga y el dolor de garganta.
El precio máximo de la bombona de butano de 12,5 kilogramos se incrementará un 4,91% a partir de mañana, 18 de enero, hasta situarse en 17,75 euros, según una resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Esta subida se debe al alto valor de las cotizaciones de la materia prima pese a haberse reducido casi un 9,4% respecto al bimestre anterior, a lo que se suma el incremento de los fletes (+35,2%) y la depreciación del euro frente al dólar (-2,8%).
Para compensar el incremento de precios, el Gobierno aprobó en octubre una mejora del bono social térmico con cargo a los presupuestos de 2021, con 100 millones de euros adicionales, hasta los a 202,5 millones.
En virtud de esta medida, la compensación para los consumidores vulnerables, que depende de la zona climática en que vivan, ha aumentado de un mínimo de 25 euros a 35 euros, el equivalente a unas dos bombonas, y de un máximo de 123 euros a 370 euros.
El precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo envasados (GLP) en envases de entre 8 y 20 kilogramos (la tradicional bombona de butano) no se encuentra liberalizado. Su valor se revisa bimensualmente el tercer martes del mes mediante Resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas, de acuerdo a la metodología establecida por la normativa vigente.
La revisión bimensual del precio se calcula en función del coste de la materia prima (propano y butano) en los mercados internacionales, así como del coste de los fletes (transporte) y la evolución del tipo de cambio euro-dólar.
Por otra parte, dicha revisión del precio, al alza o a la baja, está limitada al 5%, acumulándose el exceso o defecto de precio para su aplicación en posteriores revisiones.
El gas licuado de petróleo (GLP) envasado es una mezcla de hidrocarburos, principalmente compuesta de butano, que sirve como alternativa al gas natural para su consumo energético en envases a presión, especialmente en poblaciones o núcleos urbanos sin conexión a la red de gas natural.
Actualmente, se consumen 68 millones de envases de GLP de distintas capacidades, de los cuales 53 millones se encuentran sujetos al precio máximo regulado (el 78%). Se trata de un combustible en retroceso: desde 2009 a 2018 el consumo total de GLP envasado ha descendido un 20%.
También se ha publicado en el BOE el nuevo precio máximo del gas licuado de petróleo (GLP) canalizado. A partir de mañana martes, bajará un 1,5% la factura para un cliente medio respecto a los precios en vigor, sumando así su segundo retroceso consecutivo.
Este descenso se debe a la caída mensual de la cotización internacional del propano (-4,71%) y, en menor medida, a la depreciación del euro frente al dólar (-0,97%), compensada en parte por la ligera subida de la cotización internacional del butano (+0,37%) y el incremento de los fletes (+6,45%), han señalado fuentes del Departamento que dirige Teresa Ribera.
La actividad de suministro de GLP por canalización consiste en el suministro de gas propano mediante una red de distribución alimentada desde un depósito donde se almacena el gas en forma líquida.
Esta modalidad permite un suministro al cliente de forma constante, con facturación mediante contador, sin necesidad de pedido previo, lo que convierte al GLP canalizado en una alternativa al suministro de gas natural en pequeñas poblaciones o núcleos urbanos alejados de la red de gas natural.
Esta actividad tampoco está liberalizada. Sus precios son regulados por la Dirección General de Política Energética y Minas. La tarifa está constituida por dos términos: el término asociado a los costes de comercialización, que se revisa anualmente en el mes de julio, y el término variable asociado al precio de la materia prima (butano y propano), que se actualiza mensualmente a partir de sus cotizaciones internacionales y de los fletes.
Durante la pandemia, la medicina ha tenido que adaptarse para evitar la afluencia de personas en zonas potencialmente peligrosas para su salud. Cuando el COVID lo paralizó todo, el equipo médico de Juana Crespo tuvo una idea que permitiría que la paciente no tuviera que ir a hospitales, evitando así la posibilidad de coger el COVID intentando buscar un centro donde hacerse una ecografía.
Esa idea se materializó en una sonda vaginal con la que las mujeres pueden auto realizarse una ecografía, sin salir de casa. «No llevo yo el ecógrafo pero veo yo las imágenes», ha explicado la científica.
De una forma sencilla, las pacientes se autoexploran y la clínica monitoriza las imágenes. «En directo, que nosotros dirigimos, o en diferido: tenemos la imagen y vamos haciendo las medidas foliculares, pudiendo parar la imagen o la grabación en el momento que nos convenga para hacer la medición que consideremos en el sitio adecuado», ha indicado.
Un sistema innovador que facilita la conciliación y el acceso a los tratamientos de reproducción asistida. Una premisa de la que también han hecho bandera en la clínica del doctor García-Fauras, director científico del Instituto Marqués de barcelona, con un kit para autocongelar muestras de semen.
«Durante 2020, hubo más de 50 solicitudes y se congelaron más de 20 muestras que ya sirvieron para hacer tratamientos», ha indicado el doctor, que ha asegurado que las solicitudes no han dejado de aumentar en los últimos meses, debido a la seguridad y eficacia.
«La calidad de muestra de semen congelada por el propio paciente […] y sin tener que tener conocimientos de biología ni de medicina reproductiva […] la calidad de esta muestra de semen congelada y una vez descongelada era exactamente la misma», asegura.
Según la Sociedad Española de Fertilidad, justo antes de la pandemia, en 2019, se llevaron a cabo más de 180.000 tratamientos de fertilidad en España. Unas cifras que, según los expertos, podrían aumentar gracias a técnicas de telemedicina como estas, que reducen las barreras de tiempo y distancias.
Llega la ‘paguilla de enero‘, un abono extraordinario que los pensionistas reciben para compensar la pérdida de poder adquisitivo de este colectivo debido a la diferencia entre el incremento medio anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) y el crecimiento previsto por el Gobierno, con el cual se actualizó la cuantía de las pensiones.
Este 2022, esa brecha supondrá una compensación del 1,6%. Teniendo como base la pensión media de jubilación (1.196 euros en diciembre de 2021), esta ayuda será de 268 euros; si vemos la pensión media del sistema (unos 1.040 euros en diciembre de 2021), esta ‘paguilla’ será de 233 euros.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, señaló el pasado mes de noviembre que, a falta de conocer el dato de inflación de ese mes, era «razonable» pensar que la ‘paguilla’ estaría por debajo de los 2.000 millones de euros, siendo de unos 1.900 millones.
Esta compensación suele llegar en la última semana del mes de enero, que este año va del lunes 24 al domingo 30. La cantidad a percibir se calcula a partir de lo que sube la inflación media con respecto a la previsión del Gobierno. El motivo es que la inflación puede subir más de lo previsto en las proyecciones del Ejecutivo, algo que ha sucedido en 2021.
El crecimiento no previsto de la inflación, situado en un 2,5% -frente al 0,9% de la subida de las pensiones- llevó al Gobierno a establecer esa diferencia de alrededor del 1,6%, que será lo que se abone a los jubilados.
¿Por qué acaba la ‘paguilla’?
2022 será el último año en el que llegue esta ‘paguilla’ porque este año se produce un cambio en la fórmula para calcular la revalorización de las pensiones, que se actualizarán «cada año en el porcentaje equivalente al valor medio de las tasas de variación interanual expresadas en tanto por ciento del IPC de los 12 meses previos a diciembre del año anterior«, según recoge el proyecto de ley en su artículo 58 (‘Revalorización y garantía de mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones’).
Además, se añade en otro punto: «Si el valor medio al que se refiere el apartado anterior fuera negativo, el importe de las pensiones no variará al comienzo del año«. El punto 4 del Artículo 58 recoge, por último, que «el importe de la revalorización anual de las pensiones no podrá determinar para estas, una vez revalorizadas, un valor íntegro anual superior a la cuantía establecida en la correspondiente Ley de Presupuestos Generales del Estado, sumado, en su caso, al importe anual íntegro ya revalorizado de las otras pensiones públicas percibidas por su titular».
De este modo, las pensiones subirán en 2022 un 2,5% en relación al año anterior. No todos los pensionistas reciben esta ‘paguilla’, quedándose fuera aquellas personas con pensión por incapacidad permanente total o absoluta, así como las derivadas de una invalidez a causa de un accidente laboral o por enfermedad. ¿El motivo? La compensación de la pérdida de poder adquisitivo, en estos casos, se aplicará de forma prorrateada a lo largo de 2022.
El experto en pandemias José Félix Hoyos ha asegurado que hablar de la «gripalización» del COVID es «un mensaje equivocado»: «Esta última semana hemos tenido miles de personas muertas, los servicios UCI en algunos casos están al 50% de ocupación», ha destacado el experto, que ha asegurado que «si esto es la vida normal, lo que nos espera por delante es tremendo».
En una entrevista en laSexta Noticias, José Félix Hoyos ha recordado que «el deseo es superior a lo que nos dicta la realidad», y ha llamado a no minimizar las consecuencias de la sexta ola.
No obstante, ha reconocido que estamos «entrando en una meseta«: «Probablemente, los casos detectados son muchos menos de los reales, por lo que estamos en un terreno resbaladizo para ser optimistas del todo».
Además, el experto ha asegurado que la presión hospitalaria no es comparable a la de la primera ola, aunque «deberíamos haber tenido más precaución para no ver esta cantidad de muertes que tenemos todos los días».
Sobre el perfil de las personas que ingresan por COVID con un cuadro grave, el urgenciólogo ha destacado que «básicamente son personas no vacunadas, aunque también hay personas que tienen dos dosis y de forma muy rara que tengan tres».
«No hay que olvidar que las vacunas no son suficiente, que hay que seguir con las mascarillas, con las distancias y con la ventilación de interiores», ha destacado José Félix Hoyos, que ha asegurado que aún hay que ser «precavidos».
El experto en pandemias también ha analizado el caso de los niños, que siguen contagiándose de COVID, aunque en la mayoría de los casos, con menor gravedad. «Con menos probabilidad se hospitalizan, con menos probabilidad se ponen graves y con aún menos se mueren, pero eso no quita que con la subida de casos aumenten también las hospitalizaciones».
Con el arranque del año, los viejos propósitos vuelven a colarse en nuestro día. Por ejemplo, el de ahorrar un poquito cada mes, por si surge algún imprevisto o para hacer frente a algún capricho en el futuro.
Si apartar algo de dinero te cuesta, el truco está en el cambio de hábitos y, sobre todo, de tener constancia. Por eso el reto del céntimo puede ser una buena manera de conseguir que, al llegar a 31 de diciembre, tengamos 650 euros disponibles para gastar y hacer frente a cualquier situación insospechada.
¿En qué consiste el reto del céntimo? Según explican en HelpMyCash, se trata de un método muy sencillo que dura todo el año. Se trata de arrancar el primer día guardando un céntimo; el segundo, dos; el tercero, tres… Así hasta guardar 3,65 euros el último día del año.
Con este ahorro progresivo, aparentemente mínimo, podemos acumular hasta 650 euros al año. Los primeros 31 días (por ejemplo, todo el mes de enero) habremos ahorrado 4,96 euros. Pero en diciembre, el ahorro mensual podría alcanzar los 109 euros.
Si se cumple, pasados 365 días el ahorro será de 667,95 euros. No solo se trata de un truco para ahorrar, sino de una forma de sacarle partido a todas esas monedas de céntimo que muchas veces resultan una molestia.
Esta es una sugerencia de cómo hacerlo pero, en el caso de querer ahorrar una mayor cantidad, se puede hacer arrancando con cinco céntimos y sumando cinco a cada día. El truco fundamental es la constancia. Como un pero a esto método, no todos los meses se gasta lo mismo ni la capacidad de ahorro es igual, por lo que algunos meses quizá resulte desmesurado, mientras que otros se queda corto.
¿Y cómo reservar ese dinero? Puedes hacerlo desde en una hucha tradicional a apartando el dinero en cuentas de ahorro sin comisiones, si lo tuyo no es llevar efectivo encima. Lo fundamental es apartar el dinero de manera constante y celebrarlo a final de año.
La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central, degenerativa, crónica y autoinmune que sufren en España alrededor de 55.000 personas y cada año se diagnostican unos 1.800 nuevos casos, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). En el mundo, hay más de 2,5 millones de pacientes con esta enfermedad.
A día de hoy la esclerosis múltiple no tiene cura pero sí tratamientos cada vez más eficaces que pueden frenar el deterioro o el progreso de la enfermedad y mejorar por tanto, los síntomas y la calidad de vida de los pacientes, especialmente desde la aparición de nuevos monoclonales.
En la actualidad, no se sabe con exactitud cuáles son las causas que provocan esta enfermedad, pero sí se sabe que son varias, es decir, que sería una enfermedad multifactorial, que influyen diversos factores y no sólo uno. «Hay personas que tienen una predisposición genética y que sobre ella actúan algunos factores ambientales que podrían poner en marcha la enfermedad», afirma a laSexta con conversación telefónica el Dr. Miguel Angel Llaneza, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la SEN.
Estos factores ambientales serían el tabaco, la falta exposición a la luz solar, niveles bajos de vitamina D, la obesidad o una dieta muy alta en sal. De hecho, en el año 2018 esta sociedad científica informaba que estos factores podrían estar implicados en el aumento de los casos de esclerosis múltiple en España en los últimas dos décadas, cuyos prevalencia se han duplicado. El 70% de los casos aparece entre los 20 y 40 años siendo la gran mayoría mujeres (75%).
«En la actualidad se desconoce la causa que produce la esclerosis múltiple aunque la mayor parte de los estudios realizados apoyan la existencia de factores ambientales que, actuando sobre individuos genéticamente predispuestos, desencadenan el fenómeno autoinmune a través del cual se desarrollan los procesos inflamatorios y degenerativos en el sistema nervioso central», según informa la SEN.
También, y entre todas estas causas o factores, explica el doctor Llaneza, algunos tipos de virus podrían estar implicados, como ya se venía estudiando desde hace algunos años. Entre ellos, el virus Epstein-Barr (VEB), un virus de la familia de los herpesque produce la enfermedad de la mononucleosis -más conocida como la enfermedad del beso- pero también otras enfermedades menos conocidas.
Relación entre virus Epstein-Barr y esclerosis múltiple
Ayer 13 de enero, se publicó en la revista ‘Science’ un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard (que contábamos aquí) que relacionaba al virus Epstein-Barr como «la causa principal de esclerosis múltiple», tal como afirmaba su autor principal, el epidemiólogo Alberto Ascherio.
El motivo era que casi el 100% de las personas -del estudio- que habían desarrollado esclerosis múltiple, habían estado en contacto con este virus. Es decir, son portadoras de este virus porque dieron positivo en este virus, independientemente de si habían desarrollado o no la mononucleosis. El estudio no entra en este detalle.
Las conclusiones del estudio sostienen que «el riesgo de esclerosis múltiple es 32 veces superior entre los infectados con el virus de Epstein-Barr«. Pero esto no significa que por haber estado en contacto con el virus vayamos a desarrollar en un futuro esclerosis múltiple. Y la razón es porque el 95% de las personas tienen contacto con el virus Epstein-Barr (y no por ello tampoco todas desarrollan la «enfermedad del beso», la mononucleosis).
Así, tal como explican desde el Hospital Universitario Clínic de Barcelona en este informe «el hecho de haber tenido una infección por este virus no es suficiente para que se desarrolle la enfermedad, pues existen datos que confirman que casi el 95% de la población general ha tenido la infección por VEB y sin embargo no desarrollan esclerosis múltiple».
Igualmente, según afirman desde Esclerosis Múltiple España (EME) en este artículo publicado en su web, «el virus Epstein-Barr es uno de los múltiples factores que participan en el desarrollo de la enfermedad, pero no significa que si tienes este virus vayas a tener esclerosis múltiple en el futuro. La clave se encuentra en el otro sentido: Si no has sido infectado por Epstein-Barr, es muy poco probable que desarrolles esclerosis múltiple». Insistimos en que en la aparición y desarrollo de esta enfermedad juegan muchos factores. «Las investigaciones siguen apuntando a una combinación de factores genéticos con otros ambientales y no solamente a un único factor», subrayan también desde la SEN.
No obstante, este estudio abre una puerta a la esperanza, a modo de prevención. Es decir, el estudio confirma, tal como ya se venía estudiando en las últimas décadas, que el virus Epstein-Barr es uno de los causante de la enfermedad (aunque no el único). Por tanto, «si finalmente se demuestra que todas las personas con esclerosis múltiple han tenido contacto con el virus, y si se demostrase que una infección vírica desarrolla la enfermedad (aunque no sea la única causa), como pasaría con cualquier infección vírica, se podría buscar una prevención en forma de una vacuna contra ese virus», explica el doctor Llaneza.
De este modo, la vacuna podría prevenir la enfermedad pero aún no existe una respuesta clara a esta pregunta. O como aseguran desde EME, «aunque no existe una respuesta clara y se necesita investigar más, se está barajando que una vacuna del Epstein-Barr pueda tener un efecto directo en la prevención de la enfermedad, dado que se entiende que actuar sobre este ‘factor desencadenante’ podría reducir las posibilidades de desarrollo de la EM y otras enfermedades autoinmunes».