Con estos datos sobre la mesa, se vuelve a confirmar que España se mantiene entre los países con la inflación más baja de la Unión Europea (se sitúa solo por detrás de Luxemburgo, donde los precios se encarecieron un 3% en marzo).También se situaron por debajo de la media de la eurozona Bélgica (4,9%), Grecia (5,4%), Francia (6,6%), Chipre (6%), Países Bajos (4,5%) y Finlandia (6,8%).
En contraposición, por encima del promedio de inflación en Europa se encuentran actualmente Irlanda (con un 7% de inflación), Malta (7%), Alemania (7,8%), Portugal (8%), Italia (8,2%), Austria (9,2%), Eslovenia (10,4%), Croacia (10,5%), Eslovaquia (14,8%), Lituania (15,2%), Estonia (15,6%) y Letonia (hasta un 17,3% de inflación).
Así, cabe destacar que la inflación de marzo es casi tres veces inferior a la registrada un año antes, y es asimismo la más baja desde agosto de 2021. En esta línea, cabe destacar la situación de los alimentos, cuyo precio, tras el máximo registrado en febrero, cayó en marzo, aunque de forma muy ligera. Aun así, el Gobierno ha valorado positivamente estos datos.
Desde el Ejecutivo han destacado «el buen comportamiento» de los precios de la electricidad, «gracias a la Solución Ibérica», y los carburantes, que han seguido descendiendo un mes más: «Esta menor inflación está favoreciendo la competitividad de las empresas españolas, como ponen de manifiesto las ganancias de cuota de mercado y el aumento de las exportaciones de bienes y servicios, incluso en el complejo contexto económico internacional».
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