El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha firmado sanciones contra cinco aerolíneas low cost por valor de casi 179 millones de euros por llevar a cabo prácticas abusivas como cobrar por el equipaje de mano o por reservar asientos contiguos para acompañar a niños y personas dependientes. Así lo ha informado este viernes su departamento, precisando que el importe total de las sanciones asciende a 178.933.631,99 euros.
Las compañías sancionadas son Ryanair, Vueling, Easyjet, Norwegian y Volotea. La sanción contra Ryanair es la más elevada de todas: según ha indicado el Ministerio, en el caso de la compañía irlandesa esta asciende a 107.775.777 euros. La sanción de Vueling es de 39.264.412 euros; 29.094.441 en el caso de Easyjet; 1.610.001 para Norwegian y 1.189.000,99 en el caso de Volotea.
Bustinduy ha confirmado las sanciones que propuso la Secretaría General de Consumo y Juego, desestimando así los recursos de alzada interpuestos por las compañías aéreas. Se pone fin así a una investigación que Consumo inició el año pasado por prácticas calificadas como infracciones «muy graves» de la normativa de consumo. Según el Ministerio, esta es la primera vez que se da firmeza a sanciones calificadas como muy graves por parte de la Administración General del Estado en este ámbito.
Además de la multa económica, las sanciones incluyen la prohibición expresa de continuar con las prácticas sancionadas. Estas consisten en cobrar un suplemento por llevar equipaje de mano en cabina; cobrar por reservar asientos contiguos para menores o personas dependientes y sus acompañantes; no permitir pagar en metálico en los aeropuertos españoles; cobrar una tasa «desproporcionada y abusiva» por imprimir la tarjeta de embarque y «omisiones engañosas de información y falta de claridad en los precios».
En el caso de Ryanair, además, también se sanciona la práctica de cobrar una cantidad «desproporcionada» por imprimir el billete en la terminal cuando no se dispone de él. Según Consumo, las sanciones se han calculado en base a los beneficios que han obtenido las compañías por llevar a cabo esas prácticas. Esta orden pone fin a la vía administrativa, pero contra ella cabe recurso ante la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses.
Furia de las aerolíneas, que mantendrán sus políticas de equipaje
La reacción de las aerolíneas no se han hecho esperar: aseveran que la sanción es «ilegal», confirman que recurrirán y advierten de que mantendrán sus políticas de equipaje de mano a la espera de que se pronuncien los tribunales. Así lo señalan en un comunicado emitido este mismo viernes por la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que tacha la decisión de «sinsentido» y asegura que supone «una injerencia ilegal y atentar contra la libertad de mercado», así como un agravio comparativo con respecto a otros países europeos.
ALA confirma en esa nota que las compañías recurrirán por lo contencioso administrativo una decisión que «consideran manifiestamente ilegal, inexplicable» y que, sostiene, «puede llegar a perjudicar gravemente y de forma irreversible a muchos pasajeros». Entretanto, mantiene que las políticas de equipaje en cabina actualmente vigentes no deben cambiar hasta que la justicia se pronuncie.
