Por eso, muchos optan por acudir al mercado de segunda mano, donde la diferencia de precios entre un coche de ocasión y un vehículo nuevo puede llegar a ser apenas de 3.000 euros.
A veces incluso ocurre que un vehículo de kilómetro cero tiene un precio más elevado que el de un vehículo nuevo, «porque la demanda es superior y porque los plazos de entrega son exageradísimos«, explica a laSexta Fernando Sande, comercial de Autosdonaire.
Por otro lado, quienes prefieren directamente coches de segunda mano también se topan con problemas, porque al no venderse tantos vehículos nuevos la gente no vende el que tiene, y eso también repercute en los precios.
Todos estos factores han conseguido que el negocio de los coches de ocasión se haya disparado y los negocios hablan de un crecimiento de entre un 20 y un 30% en el último año.
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