Por el momento, a primera hora de este lunes, unos 50 piquetes están ralentizando la entrada al parque logístico del puerto de Barcelona, a la altura de Nissan. Intentan que los camioneros que están trabajando se dirijan al parking, aunque los Mossos señalan que los que están en marcha pueden seguir trabajando tras alguna protesta de los piquetes.
Allí se encuentra Miguel Ángel Maqueda, representante de la Plataforma Nacional en Defensa del Sector del Transporte, que ha asegurado que quieren «trabajar con el observatorio de costes para no trabajar a pérdidas» ya que «la subida del gasoil es la gota que ha colmado el vaso»: «Estamos en la quiebra».
«Esto no es una huelga es un parón de las pequeñas y medianas presas y de autónomos del transporte. Se informa sin violencia, si se produce algún acto violento será desvinculado de Plataforma», ha advertido.
Por su parte, en Mallorca, decenas de transportistas han protestado en el Paseo Marítimo de Palma por el incremento de los carburantes, a pesar de que la asociación patronal de transportes de mercancías de Baleares insistía en que el sector no iba a secundar la huelga.
En Madrid, a primera hora de la mañana, la situación ha sido de relativa normalidad: en Mercamadrid hay movimiento normal y en el polígono de Vallecas, en el centro logístico de Seur, había dos furgonetas paradas en el puerta. Un transportista ha explicado a laSexta que habían quedado 70 trabajadores pero que finalmente no se ha unido nadie.
Esta protesta, convocada por la Plataforma para la Defensa del Sector de Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional, no es una huelga ya que ha sido convocada por una patronal. Se trata de un paro ya que pretende la protección legítima de intereses económicos del sector. La huelga, en cambio, protege a un margen más amplio de queja colectiva.
La plataforma convocante, sin representación en el órgano de diálogo del sector con la administración -el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC)- justifica la convocatoria por la «gravísima» situación del sector y unas condiciones laborales «inadmisibles», a lo que se suma el alza del precio de los combustibles, acentuada por la invasión rusa de Ucrania.
La entidad ha enviado una larga lista de reivindicaciones a los ministerios de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Trabajo y Economía Social, como la prohibición de la contratación de los servicios de transporte por debajo de los costes de explotación y la de la carga y descarga por parte de los conductores y autónomos que realicen la conducción de sus vehículos, con entrada en vigor de manera inmediata.
Patronales del sector como CETM, Fenadismer o Astic, con representación en el comité nacional, que pactó con Transportes en diciembre pasado una serie de medidas para mejorar el sector, plasmadas en un real decreto-ley aprobado el pasado 1 de marzo, han exigido al Gobierno que actúe para paliar la descontrolada subida del precio de los combustibles.
Sin embargo, consideran que no es el momento de secundar un paro de transportes y menos aún si este se convoca con carácter indefinido y sin objetivos claros de ningún tipo, porque solo servirá para desestabilizar aún más la complicada situación por la que atraviesa el sector, de cuerdo con el CETM.
El CNTC espera reunirse en los próximos días con la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, que ha anunciado que valorará la posible priorización de alguna de las medidas del citado real decreto-ley como la del establecimiento de una revisión obligatoria del precio del transporte cuando varíe el coste del combustible.
Ante la gravedad del momento, el CETM apuesta por trabajar para el pleno desarrollo de los acuerdos del real decreto-ley (que ha puesto en marcha otras medidas importantes como precisamente la prohibición de la carga y descarga por parte de los conductores o la lucha contra la competencia desleal, entre otras), que considera la única y también la mejor opción para que el sector pueda salir cuanto antes de «este maldito atolladero».
Sin embargo, la plataforma convocante de las movilizaciones sostiene que, una vez analizados los acuerdos, «se sigue estando en la misma problemática desde el sector de base» y que la administración «sigue negociando con los cargadores (que son los integrantes del CNTC), en vez de atender las llamadas de socorro de los auténticos protagonistas del sector, que son los camioneros de a pie».
A su juicio, los acuerdos pactados con el comité no dan respuesta a la realidad de contratación que tienen los pequeños transportistas, ya que su aplicación no es válida sobre las condiciones que en su mayoría les imponen sus cargadores. Es una medida que «beneficia a los grandes operadores de transporte que son los que mantienen contratos a largo plazo y de manera directa con los centros de producción», explican.
Ante los mensajes en redes sociales que anuncian posibles desabastecimientos por el efecto del paro, las patronales y el Gobierno llaman a la calma porque defienden que no se van a producir.
No obstante, CETM ha reclamado la colaboración de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por si fuera necesaria su intervención para garantizar el derecho a realizar libremente la actividad. Fuentes del Ministerio de Interior aseguran que las fuerzas de seguridad pondrán el operativo necesario para garantizar la normalidad en las carreteras.
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