Nos pasamos el año ahorrando hasta que llega verano y el dinero se esfuma. Estas últimas semanas se han sacado del banco más de 3.000 millones de euros. Por eso, cuando llega el mes de septiembre, muchos llegan prácticamente a cero al inicio del curso.
Incluso algunas familias tienen una cuesta más inclinada: la vuelta al cole. Ante esta situación, algunos necesitan un empujón económico y para ello recurren a los préstamos de consumo. Un dinero rápido, pero del que los expertos advierten de su peligrosidad por el riesgo de sobreendeudamiento.
Son préstamos que suelen estar ligados a intereses desorbitados. «Un 7% de media y en algunas ocasiones pueden superar el 9% o el 10%. Por un préstamo de 5.000 euros podríamos llegar a pagar 1.500 adicionales» advierte Manuel Parejo, doctor en Economía.
La mala planificación financiera se suma con el aumento del precio de la vida y da como resultado que el aumento interanual de este tipo de prestamos se sitúe en un 22%, el más alto desde hace 13 años.
Por todo ello, los expertos aconsejan «revisar las distintas opciones y entidades, pedir lo mínimo necesario y procurar optar por plazos cortos» para poder evitar un endeudamiento.