Es decir, son mensajes con los que nos bombardean los ciberdelincuentes para intentar timarnos. Estos SMS fraudulentos se cuelan hasta en el hilo de los mensajes reales de nuestro banco. «La impresión en el propio dispositivo móvil es que son mensajes de un mismo remitente», ha apuntado Puig. También llegan en forma de promociones irresistibles o de avisos de una empresa de mensajería.
Jamás hay que pinchar en los enlaces porque nos llevan a una web para registrarnos que suele imitar a la original. «Hay que acudir a los canales oficiales del banco«, ha puntualizado el director de Seguridad de la Información del Sabadell. Pero además, mantener actualizados los sistemas operativos y las aplicaciones también puede ayudarnos a esquivar estos molestos SMS.
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