El Ministerio de Consumo ha impuesto a Ryanair, Vueling, EasyJet y Volotea una multa de 150 millones de euros por cobrar a los pasajeros el equipaje de mano, tras las denuncias recibidas por distintas asociaciones de consumidores, según ha adelantado este viernes la ‘Cadena SER’.
Fuentes del Ministerio de Consumo citadas por la agencia Efe confirman que en el verano de 2023 se abrieron expedientes a cuatro aerolíneas de bajo coste ante las denuncias recibidas, para investigar prácticas consideradas abusivas.
Entre ellas figuraba cobrar un suplemento por la reserva de asientos contiguos para acompañar a menores y personas dependientes; falta de transparencia en la información precontractual sobre el precio final del servicio; cobrar un suplemento por el equipaje de mano de los pasajeros y no permitir el pago en metálico en el aeropuerto por estos u otros servicios adicionales.
Según la ‘Cadena SER’, la sanción incluye un reproche especial a la práctica de Ryanair de cobrar 20 euros a los pasajeros a los que imprime el billete en papel por considerar que se trata de «un coste desproporcionado» que supone una «práctica abusiva, al no corresponderse con costes reales asumidos por la empresa».
La sanción puede ser recurrida y, una vez agotada esta vía, las compañías pueden acudir a los tribunales, según la misma fuente consultada por la agencia Efe.
Rechazo de las aerolíneas y celebración de las organizaciones de consumidores
La Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que aglutina el 85% del tráfico aéreo en España, rechaza «frontalmente» la decisión del departamento que dirige Pablo Bustinduy, que implica prohibir el cobro de la maleta de cabina por parte de algunas compañías. En un comunicado, alega que perjudicará a los consumidores, «al suprimir la opción de los pasajeros de contratar exactamente lo que necesiten».
«De este modo, los cerca de 50 millones de pasajeros que hoy en día no llevan maleta de cabina a bordo y solo viajan con el equipaje de mano bajo el asiento, no podrían beneficiarse de pagar sólo por los servicios indispensables, obligándoles a contratar servicios que no utilizan«, esgrimen.
Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha celebrado la sanción, que considera «histórica«: «La organización celebra que el Ministerio haya llegado a las mismas conclusiones que las denunciadas por la organización y espera que estas sanciones sirvan como ejemplo para otras autoridades europeas y otras compañías que lleven a cabo las mismas prácticas abusivas», afirma.